Racing de Santander llega con confianza tras imponerse con autoridad a Burgos (2-0), mientras que Eibar sigue mostrando muchas dudas como visitante y afronta este duelo con una preocupante dinámica fuera de casa.
La victoria ante Burgos fue un ejemplo de eficacia: pocos tiros, dos goles y control del juego. En El Sardinero, el Racing está construyendo una auténtica fortaleza: seis victorias en diez partidos, con un promedio de 2,30 goles marcados por encuentro. Su media goleadora en casa es sólida (1,8 por partido con 4,7 tiros a puerta), y la dupla ofensiva Villalibre (5 goles) y Arévalo (4) está marcando diferencias. En sus cinco últimos partidos como local, ha ganado tres.
El Eibar sigue con su crisis a domicilio: ha perdido cinco de sus últimos seis desplazamientos y no gana fuera de casa desde hace ocho jornadas. Sus números como visitante son pobres: apenas 0,8 goles a favor por partido y 1,40 en contra. En ataque dependen casi exclusivamente de Martón (3 goles), y los datos generales no acompañan: promedian 1,0 gol y 4,4 tiros a puerta, mientras que en defensa conceden 8,8 tiros, de los cuales casi cinco van entre los tres palos.
Real Racing Club muestra una imagen mucho más compacta y confiable, sobre todo en casa. Su buen momento ofensivo y la solidez en El Sardinero contrastan con las graves carencias defensivas y la falta de contundencia del Eibar lejos de Ipurúa. Todo indica que los locales volverán a golpear primero y sabrán mantener la ventaja.